La buena onda es contagiosa. Cuando irradias positividad, atraes positividad. Hoy, haré un esfuerzo consciente por ser amable, comprensivo y optimista, no solo por los demás, sino también por mí mismo. Una sonrisa, una palabra amable, un pequeño acto de generosidad... todo suma. Vamos a ver qué buena onda puedo crear hoy.