Imagina las religiones del mundo como distintas ventanas en una misma y gran casa. Todas miran hacia el mismo paisaje exterior: el misterio de la existencia, la búsqueda de sentido, el anhelo de conexión y la naturaleza de la bondad.
Desde cada ventana, la vista es ligeramente diferente. Una puede tener un marco de madera antigua y ver el sol del amanecer; otra, un marco de metal moderno que enfoca la luna; una tercera puede tener un vitral que tiñe la luz de colores. Ninguna ventana posee la totalidad del paisaje, pero cada una ofrece una perspectiva única y valiosa sobre él.
Idalid Guevara
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Diego
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