Cada mañana parece que nos despertamos no solo en un nuevo día, sino en una nueva versión del mundo. El café sigue siendo café, pero la conversación que lo acompaña está salpicada de términos que ayer no existían. Escuchamos sobre dropshipping como si fuera la carpintería de toda la vida, o sobre un SaaS que está "disrumpiendo" un mercado que ni sabíamos que necesitaba ser disrumpido. Palabras como cringe, ghosting o shippear han dejado de ser un código secreto de los más jóvenes para convertirse en el termómetro de nuestras interacciones sociales.