Hoy reflexiono sobre el impacto que tienen mis palabras y pensamientos en mi vida y en quienes me rodean. Lo que pienso crea mi realidad, y lo que digo puede construir puentes o levantar barreras. Por eso, elijo ser consciente de mis palabras, hablar con amabilidad y alimentar mi mente con pensamientos positivos. Cada frase que pronuncio y cada idea que cultivo son semillas que pueden florecer en algo hermoso. Hoy decido sembrar lo mejor.