Las buenas intenciones son semillas que sembramos en el corazón de quienes nos rodean. Aunque no siempre veamos sus frutos de inmediato, cada gesto nacido del amor y la empatía tiene el poder de transformar realidades, inspirar esperanza y sembrar bondad. Hoy, procura que tus intenciones se traduzcan en pequeñas acciones; nunca sabes quién puede encontrar luz en tu generosidad.