El tiempo es un río invisible que fluye sin pausa, llevándose consigo instantes que nunca volverán. Nos arrastra entre recuerdos y sueños, enseñándonos que cada momento es efímero, pero también único. A veces lo sentimos lento, otras fugaz, pero siempre es nuestro compañero silencioso, recordándonos que lo único constante es el cambio. ¿Será el tiempo una medida de la existencia o la existencia la que da sentido al tiempo?