"Los días nublados en la vida son inevitables. Son esos momentos donde la luz parece atenuarse, la claridad se difumina y el ánimo quizás decae. Pero no son solo sombras. Son también una invitación a la pausa, a mirar hacia adentro, a encontrar calor en la introspección o en el refugio de quienes nos quieren. Como la lluvia que nutre la tierra silenciosamente, estos periodos pueden fortalecer nuestras raíces y prepararnos para florecer con más fuerza cuando el sol inevitablemente regrese. Recuerda: la nube solo oculta el sol, no lo apaga. Ten paciencia contigo mismo y confianza en tu capacidad de navegar la calma gris hast