En 2021, el agricultor argentino Juan de Dios Sota hizo un descubrimiento paleontológico excepcional en Rincón del Valle: ¡cuatro caparazones completos de gliptodonte, los gigantescos armadillos del Pleistoceno!
Este hallazgo sugiere que la zona fue posiblemente un sitio de congregación para estos megamamíferos antes de quedar sepultados por algún evento natural repentino, como una inundación catastrófica. La notable conservación de los caparazones -en perfecto estado- se debe precisamente a este rápido enterramiento que los protegió de la erosión durante milenios.