Fragancias fuertes, alcoholes secantes y exfoliantes agresivos pueden dañar la barrera cutánea, especialmente en piel sensible.
Leer etiquetas y entender tu tipo de piel evita brotes, resequedad y manchas.
Menos productos y fórmulas más simples suelen dar mejores resultados.
Conclusión:
Un buen skincare empieza por saber qué no usar.








