México ha vivido en los últimos años una mezcla de esperanza política y miedo social. La expansión del poder militar dentro de la vida cotidiana genera debate interno: ¿es una estrategia necesaria o el inicio de una transición autoritaria?
Mientras tanto:
Los cárteles controlan más territorios rurales que nunca,
Estados Unidos presiona por detener migración y tráfico de fentanilo,
La economía depende en alto porcentaje del comercio con Washington.
Las elecciones de 2026 podrían marcar:
continuidad política con un modelo estatista,
o un giro hacia un liderazgo empresarial y de mano dura.
La pregunta es:
¿Podrá México escoger su propio destino o seguirá condicionado por fuerzas externas?








