Pese a la guerra en Ucrania, Rusia ha logrado sobrevivir económicamente gracias a:
exportaciones energéticas redirigidas a India y China,
acuerdos militares con países africanos,
incentivos para industrias nacionales.
La narrativa es clara:
“Rusia no será derrotada económicamente.”
El verdadero giro está en el sur global:
Burkina Faso, Mali y Níger han expulsado influencias occidentales,
Venezuela colabora en estrategias de defensa,
Irán coordina movimientos regionales.
Si Rusia mantiene control interno y alianzas no occidentales,
podría volver como potencia clave incluso con Europa en su contra.








