Ingredientes (4 porciones)
Base
1 taza de cebada perlada
1 litro de caldo caliente (verduras o pollo)
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de mantequilla
Aromáticos
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
200 g de hongos (champiñones o mixtos)
1 cucharadita de tomillo seco
Final
½ taza de queso rallado (parmesano o similar)
Sal al gusto
Pimienta al gusto
Opcional: un chorrito de limón
Preparación paso a paso
1. Preparar la cebada
Lava la cebada bajo el grifo y déjala en remojo 30 minutos.
Este paso no es decorativo: reduce el tiempo de cocción y mejora la textura final.
2. Preparar los hongos
Límpialos con un paño y córtalos en láminas.
En una sartén aparte, saltéalos con un poco de aceite hasta que estén dorados. Resérvalos.
3. Base del risotto
En una olla amplia, calienta el aceite y la mantequilla a fuego medio.
Agrega la cebolla picada y cocina lentamente hasta que esté translúcida. Añade el ajo y cocina unos segundos más.
4. Incorporar la cebada
Escurre la cebada y agrégala a la olla.
Remueve durante 2–3 minutos para que se impregne del sofrito. Aquí empieza el control del plato.
5. Cocción gradual
Agrega un cucharón de caldo caliente y remueve hasta que se absorba.
Repite el proceso, un cucharón a la vez, durante 30–35 minutos. No te vayas. Remover es parte del trabajo.
6. Ajustar textura
Cuando la cebada esté tierna pero firme, integra los hongos salteados y el tomillo.
Añade más caldo si es necesario para lograr una textura cremosa, no seca.
7. Finalizar
Apaga el fuego. Incorpora el queso rallado y mezcla.
Prueba y ajusta sal, pimienta y un toque de limón si deseas frescura.
Textura correcta
Debe ser cremoso, con granos definidos. Si parece sopa, fallaste en control. Si está seco, faltó caldo o paciencia.
Cómo servir
Sirve de inmediato. Este plato no espera: si lo dejas reposar demasiado, pierde su carácter.
Conclusión
Este risotto enseña algo clave: la calidad no surge de la rapidez, sino de la atención sostenida. No es difícil, es exigente.
Ubicación del Autor
Duitama








