Ingredientes
Base del arroz
300 g de arroz de grano medio
1 litro de caldo vegetal suave
2 remolachas grandes crudas
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
Base aromática
1 cebolla blanca mediana, picada muy fina
2 dientes de ajo machacados
1 cucharada de mantequilla
Especias dulces
½ cucharadita de canela molida
¼ cucharadita de nuez moscada rallada
½ cucharadita de semillas de anís molidas
Elemento ácido
120 g de yogur natural sin azúcar
1 cucharada de jugo de limón
Finalización
Pimienta negra recién molida
Sal adicional si es necesario
Preparación paso a paso
Lavar bien las remolachas, envolverlas individualmente en papel aluminio y colocarlas en una bandeja. Asarlas en horno precalentado a 200 °C durante 50–60 minutos, hasta que estén completamente tiernas.
Retirar del horno, dejar entibiar, pelar y triturar las remolachas hasta obtener un puré liso. Reservar.
En una olla amplia, derretir la mantequilla junto con el aceite de oliva a fuego medio.
Añadir la cebolla picada y cocinar lentamente durante 10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que esté muy blanda y ligeramente translúcida.
Incorporar el ajo machacado y cocinar durante 30 segundos, solo hasta que desprenda aroma.
Agregar el arroz y remover durante 2 minutos para que los granos se impregnen de la grasa y se vuelvan ligeramente brillantes.
Añadir el puré de remolacha y mezclar cuidadosamente hasta que el arroz quede completamente teñido.
Incorporar las especias dulces y remover durante 1 minuto para integrarlas de manera uniforme.
Comenzar a añadir el caldo vegetal caliente poco a poco, removiendo con frecuencia, permitiendo que el arroz absorba el líquido antes de cada nueva adición.
Continuar la cocción durante 18–20 minutos, ajustando la sal a mitad del proceso, hasta que el arroz esté tierno y la mezcla tenga una textura cremosa.
Mezclar el yogur con el jugo de limón hasta obtener una crema homogénea.
Retirar el arroz del fuego e incorporar el yogur ácido poco a poco, removiendo suavemente para no cortar la cremosidad.
Ajustar de sal y añadir pimienta negra al gusto.
Textura o resultado final
Arroz muy cremoso, de grano suave pero definido, con una textura envolvente y un color intenso. El contraste entre dulzor terroso, especias cálidas y acidez fresca es equilibrado y persistente.
Cómo servir
Servir caliente en platos hondos, alisando ligeramente la superficie. Puede acompañarse con vegetales asados neutros o pan simple para no competir con el sabor principal.
Conclusión
Una receta poco común que transforma la remolacha en el eje del plato, demostrando su versatilidad en preparaciones cremosas y aromáticas alejadas de lo tradicional.
Ubicación del Autor
Duitama








