Ingredientes
Base de la polenta
200 g de polenta de grano medio
1,6 litros de agua
1 cucharadita de sal
Elemento negro
3 cucharadas de pasta de sésamo negro
1 cucharada de semillas de sésamo negro tostadas
Base aromática
1 chalota grande, picada muy fina
2 cucharadas de aceite de oliva
Manzana asada salada
2 manzanas verdes grandes
1 cucharada de aceite de oliva
½ cucharadita de sal
¼ cucharadita de comino molido
Elemento ácido-láctico
400 ml de kéfir natural
1 pizca de sal
Especias cálidas
½ cucharadita de canela molida
¼ cucharadita de pimienta negra
¼ cucharadita de nuez moscada rallada
Finalización
Aceite de oliva adicional
Sal si es necesario
Preparación paso a paso
Colocar el kéfir en un cazo pequeño y llevar a fuego muy bajo. Cocinar lentamente durante 20–25 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que reduzca y espese ligeramente. Ajustar con una pizca de sal y reservar tibio.
Pelar las manzanas, cortarlas en cubos medianos y colocarlas en una bandeja de horno. Mezclar con el aceite de oliva, la sal y el comino.
Asar las manzanas en horno precalentado a 190 °C durante 25–30 minutos, removiendo a mitad de cocción, hasta que estén tiernas, ligeramente doradas y con aroma profundo. Reservar.
En una olla amplia, calentar el aceite de oliva y sofreír la chalota a fuego bajo durante 8–10 minutos, hasta que esté muy blanda y translúcida.
Añadir el agua y la sal, llevar a ebullición suave.
Incorporar la polenta en forma de lluvia, removiendo constantemente con varilla o cuchara de madera para evitar grumos.
Bajar el fuego al mínimo y cocinar durante 30–35 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que la polenta esté completamente hidratada y cremosa.
Añadir la pasta de sésamo negro y mezclar cuidadosamente hasta que el color sea uniforme y el aroma tostado se integre.
Incorporar las especias cálidas y las semillas de sésamo negro tostadas, ajustando de sal si es necesario.
Añadir las manzanas asadas a la polenta y mezclar suavemente para no deshacerlas por completo.
Cocinar todo junto a fuego muy bajo durante 5 minutos adicionales para unificar sabores.
Retirar del fuego y dejar reposar 5 minutos antes de servir.
Textura o resultado final
Polenta muy cremosa y envolvente, con granos suaves, notas tostadas intensas del sésamo y contrastes jugosos de la manzana asada. El kéfir aporta acidez equilibrada y profundidad.
Cómo servir
Servir caliente en platos hondos, añadiendo por encima una cucharada de kéfir reducido y un hilo fino de aceite de oliva. Puede acompañarse con vegetales amargos o hojas verdes salteadas.
Conclusión
Una preparación poco común que utiliza ingredientes cotidianos de forma no convencional, logrando un plato cremoso, complejo y aromáticamente profundo mediante técnicas sencillas y bien ejecutadas.
Ubicación del Autor
Duitama








