Ingredientes
Base vegetal
1 coliflor grande (1,3–1,5 kg)
1,5 litros de agua
1 cucharadita de sal fina
Elemento graso de almendra
80 g de almendras crudas
2 cucharadas de aceite de oliva suave
Perfil aromático
1 chalota mediana
1 diente de ajo
1 cucharada de aceite de oliva
Matcha
1½ cucharaditas de matcha culinario
50 ml de agua tibia (no hirviendo)
Contraste cítrico
1 limón en conserva (solo la cáscara)
1 cucharada del líquido de conservación
Ajustes finales
Pimienta blanca molida
Sal adicional si es necesario
Preparación paso a paso
Separar la coliflor en ramilletes medianos, descartando las hojas duras. Lavar bajo agua fría.
Colocar la coliflor en una olla amplia, cubrir con el agua y añadir la sal. Llevar a ebullición y luego reducir el fuego.
Cocinar durante 25–30 minutos, hasta que la coliflor esté extremadamente tierna y se deshaga con facilidad al presionarla. Escurrir bien y reservar caliente.
En una sartén pequeña, tostar las almendras a fuego medio, removiendo constantemente, hasta que estén doradas y fragantes.
Triturar las almendras tostadas con el aceite de oliva hasta obtener una pasta espesa y ligeramente granulada. Reservar.
Picar finamente la chalota y el ajo. Calentar el aceite de oliva en una sartén y sofreír a fuego bajo durante 8–10 minutos hasta que estén muy blandos, sin dorar.
Disolver el matcha en el agua tibia, batiendo suavemente hasta eliminar grumos. Reservar.
Colocar la coliflor caliente en un recipiente amplio o vaso de batidora. Añadir el sofrito de chalota y ajo.
Triturar lentamente hasta obtener un puré completamente liso y sedoso, incorporando poco a poco la pasta de almendra.
Añadir el matcha disuelto en hilo fino mientras se sigue triturando, permitiendo que se integre de forma uniforme sin perder color.
Picar muy finamente la cáscara del limón en conserva y añadirla al puré junto con el líquido de conservación.
Triturar brevemente para integrar, ajustando sal y añadiendo pimienta blanca al final.
Mantener el puré a fuego muy bajo durante 5 minutos, removiendo constantemente para estabilizar textura y sabor.
Textura o resultado final
Puré extremadamente liso, denso y cremoso, sin grumos, con sensación aterciopelada en boca y aroma vegetal profundo, equilibrado por notas amargas suaves y acidez concentrada.
Cómo servir
Servir tibio en platos hondos o cuencos. Alisar la superficie con una cuchara para resaltar la textura uniforme del puré.
Conclusión
Una receta poco común que transforma la coliflor en una base refinada y aromática, integrando té, frutos secos y cítricos fermentados para un resultado complejo y elegante.
Ubicación del Autor
Duitama








