Ingredientes
Base del grano
320 g de cebada perlada
1,5 litros de caldo vegetal caliente
1 hoja de laurel
1 cucharadita de sal fina
Remolacha asada
3 remolachas medianas
1 cucharada de aceite de oliva
½ cucharadita de sal
Base aromática
1 cebolla blanca grande
2 dientes de ajo
2 cucharadas de aceite de oliva
Elemento lácteo ácido
200 ml de kefir natural
1 pizca de sal
Aromático final
2 cucharadas de eneldo fresco picado
Pimienta negra recién molida
Ajustes de textura
1 cucharada de mantequilla
Sal adicional si es necesario
Preparación paso a paso
Lavar la cebada perlada bajo agua fría, frotando los granos con las manos para eliminar exceso de almidón superficial. Escurrir bien.
Colocar la cebada en una olla amplia junto con la hoja de laurel y cubrir con parte del caldo caliente. Llevar a ebullición.
Reducir el fuego a medio-bajo y comenzar una cocción lenta, añadiendo caldo poco a poco, removiendo con frecuencia para favorecer la liberación gradual de almidón.
Continuar este proceso durante 45–50 minutos, hasta que la cebada esté muy tierna pero aún conserve ligera estructura.
Mientras se cocina el grano, lavar las remolachas, envolverlas individualmente en papel aluminio con el aceite y la sal.
Asarlas en horno a 190 °C durante 50–60 minutos, hasta que estén completamente blandas.
Retirar del horno, dejar entibiar, pelar y cortar en cubos medianos. Reservar.
Picar finamente la cebolla y los ajos. En una sartén amplia, calentar el aceite de oliva y sofreír la cebolla a fuego bajo durante 10–12 minutos hasta que esté muy blanda y ligeramente dulce.
Añadir el ajo y cocinar 1–2 minutos más, evitando que se dore.
Incorporar este sofrito a la olla de la cebada cocida, mezclando lentamente para integrar sabores.
Añadir los cubos de remolacha asada y remover con cuidado para no deshacerlos por completo.
Calentar ligeramente el kefir con la pizca de sal, sin que hierva, para evitar que se corte.
Incorporar el kefir tibio al grano en hilo fino, removiendo constantemente hasta obtener una textura cremosa y ligada.
Añadir la mantequilla y mezclar hasta que se funda por completo.
Ajustar sal y finalizar con pimienta negra recién molida.
Justo antes de servir, añadir el eneldo fresco y mezclar suavemente.
Textura o resultado final
Cebada cremosa y envolvente, con grano tierno pero perceptible, remolacha suave y jugosa, y una cremosidad fresca aportada por el kefir que equilibra el dulzor natural del conjunto.
Cómo servir
Servir caliente en platos hondos. Alisar ligeramente la superficie para resaltar la textura cremosa y permitir que el aroma del eneldo se perciba claramente.
Conclusión
Una receta extensa y poco común que reinterpreta el risotto tradicional utilizando cebada perlada y fermentos lácteos, logrando un plato profundo, equilibrado y estructuralmente complejo.
Ubicación del Autor
Duitama








