Ingredientes
Base del grano
320 g de mijo dorado
2 litros de agua
1½ cucharaditas de sal fina
Raíz de bardana braseada
600 g de raíz de bardana fresca
1½ cucharadas de aceite vegetal
½ cucharadita de sal
Infusión amarga
3 cucharadas de flores secas de manzanilla
500 ml de agua
Puré de ciruela seca
120 g de ciruelas secas sin hueso
400 ml de agua caliente
Fondo aromático prolongado
1 cebolla blanca grande
1 puerro grande
4 cucharadas de aceite vegetal
Aromáticos secundarios
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
Especias de soporte
½ cucharadita de semillas de anís estrellado molidas
¼ cucharadita de pimienta negra
Ajustes finales
Sal adicional si es necesario
1 cucharada de aceite vegetal
Preparación paso a paso
Colocar el mijo dorado en un colador fino y lavarlo bajo agua fría, removiendo con la mano hasta que el agua salga clara. Escurrir completamente.
Llevar el agua a ebullición en una olla amplia, añadir la sal y el mijo.
Reducir el fuego al mínimo y cocinar durante 35–40 minutos, removiendo con frecuencia para evitar que el grano se adhiera al fondo.
Continuar la cocción otros 20 minutos, aplastando parte del mijo contra las paredes de la olla para liberar almidón y generar una base espesa y cohesionada. Mantener a fuego muy bajo.
Pelar la raíz de bardana y cortarla en bastones medianos. Mantenerla en agua fría para evitar oxidación.
Calentar el aceite vegetal en una sartén amplia, añadir la bardana escurrida y la sal, y cocinar a fuego medio hasta que se dore ligeramente.
Reducir el fuego, tapar y brasear durante 30–35 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que esté muy tierna pero conserve estructura fibrosa. Reservar.
Colocar las flores de manzanilla en el agua, llevar a ebullición suave, apagar el fuego y dejar infusionar durante 15 minutos. Colar y reservar el líquido.
Colocar las ciruelas secas en el agua caliente y dejar hidratar durante 20 minutos.
Triturar las ciruelas junto con parte del líquido de remojo hasta obtener un puré espeso y homogéneo. Reservar.
Picar finamente la cebolla y el puerro. En una olla pesada, calentar el aceite vegetal y cocinar las verduras a fuego muy bajo durante 25–30 minutos, removiendo, hasta que estén completamente blandas y dulces.
Añadir los ajos picados, la hoja de laurel, el anís molido y la pimienta negra, removiendo durante 1 minuto para activar aromas.
Incorporar el puré de ciruela seca al fondo aromático, mezclando lentamente hasta integrarlo por completo.
Añadir el mijo cocido junto con parte de su líquido de cocción y remover de forma constante para unir texturas.
Verter poco a poco la infusión de manzanilla, controlando la densidad del estofado y permitiendo que el grano absorba el líquido.
Incorporar la bardana braseada y mezclar con cuidado para no romperla por completo.
Cocinar todo a fuego muy bajo durante 45–50 minutos, removiendo con frecuencia para evitar adherencias y permitir que el estofado se ligue profundamente.
Retirar la hoja de laurel, ajustar sal si es necesario y añadir la cucharada final de aceite vegetal para dar brillo y suavidad al conjunto.
Textura o resultado final
Estofado extremadamente espeso y uniforme, con mijo completamente ligado, bardana tierna y fibrosa, dulzor oscuro de ciruela y un amargor suave y persistente aportado por la manzanilla.
Cómo servir
Servir caliente en platos hondos, asegurando una distribución equilibrada del grano ligado y los trozos de raíz en cada porción.
Conclusión
Una receta extensa y poco común que transforma el mijo mediante cocción prolongada y capas aromáticas complejas, integrando raíces, infusiones y frutas secas para un plato vegetal profundo y estructurado.
Ubicación del Autor
Duitama








