Cómo preparar un risotto clásico correctamente: técnica, control y errores comunes

Comments · 11 Views

Un análisis detallado sobre cómo preparar un risotto desde cero, entendiendo cada paso, cada reacción y cada decisión técnica que permite lograr una textura cremosa, grano al dente y sabor profundo sin recurrir a trucos artificiales.

Introducción

El risotto no es arroz cremoso.

Es una emulsión controlada entre almidón, grasa, agua y calor.

Por eso revela quién cocina con criterio y quién solo sigue pasos.


Ingredientes

  • Arroz arborio o carnaroli

  • Caldo caliente (verduras o pollo)

  • Cebolla o chalota

  • Mantequilla

  • Aceite de oliva

  • Vino blanco seco

  • Queso parmesano

  • Sal


Paso 1: el sofrito

Cebolla en grasa suave.

No dorar.

Solo ablandar.

Si caramelizas aquí, pierdes delicadeza.


Paso 2: nacarado del arroz

Agregar arroz seco y mover hasta que esté caliente y translúcido por fuera.

Esto sella parcialmente el grano y controla la liberación de almidón.


Paso 3: desglasar con vino

El alcohol disuelve compuestos aromáticos.

El ácido equilibra la grasa.

Dejar evaporar casi por completo.


Paso 4: hidratación progresiva

Agregar caldo caliente de a poco.

Nunca frío.

Nunca todo de una vez.

Esto fuerza al grano a liberar almidón lentamente.


Paso 5: agitación controlada

Mover con frecuencia, no constantemente.

Suficiente para evitar que se pegue, no tanto como para romper el grano.


Paso 6: control del punto

El grano debe estar:

  • Cocido por fuera

  • Ligeramente firme por dentro

La crema debe fluir, no quedar espesa ni líquida.


Paso 7: mantecatura

Fuera del fuego.

Agregar mantequilla y queso.

Esto emulsiona grasa y almidón.

Es lo que da brillo y cuerpo.


Errores comunes

  • Usar arroz largo

  • Agregar caldo frío

  • Cocinar con tapa

  • Sobrebatir

  • Pasarse de cocción


Conclusión

El risotto no es una receta.

Es una conversación entre calor, agua y grano.

Y solo sale bien cuando escuchas al proceso, no cuando impones el reloj.

Comments